Posteado por: importanciadevivir | agosto 13, 2011

De SER

SER es existir. No implica tener vida. Los muebles no tienen vida, pero son. No requiere ser consciente, es decir, usar la capacidad de DARSE CUENTA de sí mismo. Las plantas no son conscientes, pero son.

El SER se manifiesta, se deja ver, se expresa. Es parte de ser. O para decirlo al derecho: la forma en que los humanos notamos que algo es o existe, es por sus manifestaciones. Así funciona nuestro cerebro. Quizá otras formas de existencia en otras galaxias o lugar del universo sean distintas pero aquí, para nosotros, las cosas son así.

Notas a tu hermano por lo que hace, dice o muestra. Notamos a la gravedad terrestre porque los objetos caen si nada se lo impide. El ser se manifiesta porque es. No se requiere voluntad. Pero dado que los humanos tenemos atributos propios de nuestro ser, los usamos para manifestarnos. Entonces en la manifestación del ser humano, pueden intervernir o no la voluntad y la conciencia. Pero aún si no intervienen, somos y nos manifestamos. El peral da peras, no da uvas. La vid da uvas, no canta ni da naranjas, ni germina en la Antártida. SON lo que son y su existencia es manifesación de ello.

No es distinto para los seres humanos. Lo que hacemos y también lo que no hacemos, es manifestación de nuestro ser. Tenemos varias, muchas, infinitas FORMAS de manifestarnos, FORMAS DE SER. Y hay algo tan especial … tenemos el poder de SER lo que creamos. Hay quienes creen que la maldad es inevitable en el ser humano y la encuentran y la manifiestan. Hay quienes creen en que la bondad o la verdad o la libertad SON parte intrínseca del ser humano y también la encuentran. Hay quien se cree bruto y su vida resulta un monumento repleto de evidencias de que lo es. Igual hace el que se cree afortunado o desafortunado.

Yo creo en la CAUSALIDAD. Creo que las cosas son causa. Que causan efecto. Creo que lo que sucede o no sucede, lo que se manifiesta y lo que no , son consecuencias de otras cosas que fueron o no fueron. Tengo una VISIÓN SISTÉMICA del mundo: todo está inter-relacionado, aún cuando a veces no veo o no comprendo la conexión, o se da en un espacio o en un tiempo tan amplios que mi condición humana no me permite visualizarlo como parte integral de una misma cosa. Pero lo son. Creo que toda la materia y la energía del universo son parte de un solo sistema. Y todo lo que existe, incluso los pensamientos, los deseos y claro, todo lo tangible, está relacionado y se afecta mutuamente.

Entonces, volviendo al SER, yo creo que las diversas FORMAS DE SER que vamos expresando o inhibiendo, son el origen, la causa, la razón, la explicación de lo que hay en nuestras vidas y de lo que dejamos fuera de nuestras vidas. No causa exclusiva, pero sí determinante. Y podemos hacer que sean la causa definitiva, la que prime. Ejemplos hay muchos en la historia. [Helen Keller]

Coloquialmente decimos que una persona tiene una forma de ser linda, agradable, simpática, generosa, antipática, mezquina, introvertida y muchas, muchas otras más. También, nosotros mismos sabemos cómo somos. Aunque a veces jugamos al miope, o simplemente no se nos ocurre que sea posible que seamos algo que todos los demás ven claro que sí somos.

Esta es una invitación a reflexionar sobre TUS FORMAS DE SER. Sin juzgarlas. Como un observador imparcial, pero no indiferente. Un observador que es más como un director de cine viendo las escenas desde un plano más elevado, con el genuino interés y la real posibilidad de detectar lo que funciona y lo que no.

¿Cuál es el punto de referencia, lo que determinar qué es ‘bueno’ y qué no? Simplemente lo que ese director quiere obtener. Si quiere una escena dramática, melancólica, festiva, aterradora, adormecida, asqueante … eso es clave: ¡QUÉ QUIERES OBTENER!

Entonces, con tu visión de tí mismo, de quién y cómo te gustaría ser, y usando tu capacidad de observación – de auto observación – puedes empezar a DISTINGUIR tus formas de ser en el día a día. Empezar a SENTIR qué te agrada ser/hacer/tener y qué quieres que esté lejos de tu vida.

Empiezas a practicar. Detectas cómo te sientes. Observas quién eres. Estando solo o acompañado. En cualquier momento y lugar. Y como un director magistral caes en cuenta … no estoy logrando tal cosa. Falta esto. Sobra aquello. De manera simple, sin juicios, sin cargas emocionales. Ser consciente, darte cuenta, elegir, cambiar o persistir, te puede tomar menos de un segundo. Así de maravillosamente rápido es tu cerebro, el controlador maestro de cómo eres, piensas, actúas.

¿Fácil? Claaaro … después de prácticar mucho. Pero ¡qué importa! Sea que lo creas o no, ¡TIENES TIEMPO! Tienes exactamente 60 segundos en cada minuto. Son más de 86.000 oportunidades cada día. Son MUCHAS OPORTUNIDADES … si TE DAS CUENTA de ello. Si no, como tal vez hasta ahora, podrás vivir décadas y podrías seguir por siglos, sin aprender, sin descubrir, sin entender, sin cambiar, sin tener tú el control o los resultados en algunas áreas de tu vida.

Dirás que también duermes y ese tiempo no cuenta. Puede ser que sí. También puedes ver que tú te dispones a dormir, que sigues existiendo y lo haces de una u otra manera: confiada, relajada, tensa, atemorizada. En general no la eliges, pero PUEDES elegirla. También puedes tener consciencia de tí mientras sueñas, hay técnicas para lograrlo. [Sueño lúcido]

De manera que en 20 años habrás tenido MÁS DE 600 MILLONES DE SEGUNDOS. Presta atención: más de seiscientos millones de oportunidades de SER, de observarte, de elegir, de modificar quien eres, de perseverar y persistir en quien quieres ser. Tu cerebro es maravillosamente rápido y capaz. Lo que te puede obstaculizar son las creencias y los hábitos. Ambos manejables. Si buscas y elijes manejarlos.

Ahora bien, probablemente vivas más del triple. ¡En 60 años habrás tenido más de mil ochocientos millones de oportunidades! ¿Serán suficientes? Aún si descuentas todas las que ya viviste, tienes muchas por delante. Tú decides.

Puedes tener millones de RAZONES para no cambiar. Pueden ser poderosas. Pero eso no altera dos hechos: (1) puedes elegir; (2) cada año tienes millones de oportunidades de elegir quién eres, cómo eres, cómo manifiestas el hecho único e irrepetible de SER TÚ. Punto.

Aún si estás por años confinado en una cárcel [Viktor Frankl] o inmóvil en una silla [Stephen Hawking], tienes opciones para manifestar tu SER. Lo único que te puede impedir manifestar tu SER, es estar sin conciencia, por ejemplo en un estado de coma. Mientras ESTÁS CONSCIENTE te manifiestas, aún si ERES INCONSIENTE de ello. Cuánto más fácil o más difícil sea para tí manifestarte de la manera que tú quieres, dependerá de tu práctica. Nada del otro mundo. Si empiezas a practicar hoy mismo, serás maestro muy pronto. No en 20 años. Dicen que en 21 días puedes adoptar cualquier nuevo hábito. ¿Este hábito sería uno bueno para empezar?

Cuando te miras siendo líder indiscutible de tu vida, siendo responsable de tu SER, empiezas a notar cosas. Muchas cosas.

Empieza clarificando cómo quieres ser, cómo quieres verte tú mismo. Cómo te vean los demás viene luego solo, ni te preocupes por eso. Tal vez te has auto encasillado en unas formas: malgeniado, distraído, incumplido, irritable, desconfiado, lento. O también honesto, trabajador, sincero, diligente, decidido.

Hoy la invitación es a considerar formas que no has usado, formas que un día, quizá en un escenario doloroso, elegiste no volver a usar. Formas que están haciendo falta en tu vida para sentirte pleno y satisfecho, para tener las relaciones que quieres tener, contigo mismo, con los demás, con las cosas, con el planeta y la vida.

¿Cuáles de estas formas de ser contribuirían hoy a lograr ser, hacer y tener lo que tú preferirías ser, hacer y tener?

Ser tu palabra Ser confiado Ser libre
Ser abundante Ser contribución Ser líder
Ser agradecido Ser creativo Ser poderoso
Ser alegre Ser curioso Ser respetuoso
Ser amoroso Ser equipo Ser responsable
Ser apasionado Ser feliz Ser riguroso
Ser arriesgado Ser fuente Ser servicial
Ser compasivo Ser honesto Ser soñador
Ser comprometido Ser humilde Ser visionario
Ser consciente Ser íntegro Ser vulnerable

Créelo: en alguna de esas formas de ser está la clave para sacar de tu vida el dolor, el temor, la escasez, la desconfianza, la tristeza, el aburrimiento o lo que sea que tienes y no quieres tener.

Créelo: eres infinito, perfecto, suficiente.

Como el árbol que no ha dado la nueva cosecha y sin embargo tiene el potencial para darla. No estás manifestando quien realmente eres. Solo estás mostrando una parte. Al mundo le falta de eso que aún no has dado muestras. A tu vida le falta. Quizá a tu familia, a tu negocio o a tu empleador. Parte de esa certeza: eres infinito, perfecto, suficiente.

¿Cómo sería mirarte y estar plenamente satisfecho de quien ERES, sabiendo que como eres no tienes que seguir siendo por siempre, sabiendo que como no eres puedes empezarlo a ser cuando tú lo elijas? ¿Te sentirías orgulloso, tranquilo, confiado de ir caminando por la vida y manifestando tu ser como está bien para tí mismo? ¿Valdrá la pena intentar esta senda?

Una paradoja: para SER quien hoy no eres, debes SER quien no has sido. Si quieres ser paciente,¿ cómo lo lograrás? SIENDO paciente. Siendo eso que no eres. Solo confía en que es posible. No te detengas a descalificar tu capacidad para lograrlo. Ni lo irracional que parece. Ni lo poco probable.

¡Hazlo! Como cuando ayudas a un niño a aprender a caminar: no lo gritas, insultas o reprendes, no le dices que no lo intente porque no va a poder, que eso es para otros, que otra persona lo hará por él, que se caerá y dolerá, que le causará cansancio, que tal vez otros se rían, que se verá como tonto tambalenando, que tu consejo es renunciar. ¡NO! Nada de eso. Usa contigo las palabras y el sentimiento de certeza que usarías con él. Trátate con el amor que das a un niño pequeño, porque en el fondo, mucho de tí es un niño pequeño. Y porque FUNCIONA tratarse así: con paciencia, con amor, con confianza, con seguridad, con alegría.

Una sugerencia: usa trucos. Sí trucos. Tal vez ya usas trucos para muchas cosas en tu vida. Para acordarte de algo, para hacer más rápido una cosa, para persuadir a alguien, para hacer rendir tu tiempo o tu dinero. Entonces también puedes usarlos para tu crecimiento personal.

Un excelente truco es hacer la lista de las tres formas de ser que más serviría a tu vida que tú seas hoy. Hazlo desde el corazón, espontánea y visceralmente. O hazlo racionamente, mirando en dónde están tus grandes carencias, problemas y dolores. Fácilmente verás cual es la ‘contra’ que hay que aplicar. Verás que es lo que está ausente ahí. No te quedes en lo superficial o aparente. Ve al fondo. Pregúntate: ¿qué forma de ser rompería con eso indeseable y haría que casi ‘milagrosamente’ sucediera lo que quiero que suceda? Te servirá ser creativo, honesto y muy arriesgado para ser más efectivo. Porque tal vez tengas miedo de decirlo o que intentar serlo. Pero cuando lo digas, sabrás que eso es.

Eso sí, cuídate de expresarlo de manera positiva. En vez de querer dejar de ser desordenado elige ser responsable, organizado o coherente. Pon atención a las formas con las que, de solo pensar en que ya eres así, te sientes crecido, grande, invencible, completo. Con esas tres formas de ser, arma tu frase poderosa, al estilo del mejor super héroe: “¡YO SOY UNA MUJER … / YO SOY UN HOMBRE ….¡”.

Te confieso quien soy yo: ¡Yo soy una mujer poderosa, amorosa, FELIZ!

Decláralo. Escríbelo. Tenlo la vista en tu habitación, en tu bolso, en el computador, en el baño, la cocina, el trabajo. Ni te sabotees sintiéndote arrogante o tonto. Mejor elije sentirte responsable, tomando responsabilidad por quien eres, por cómo eres. Repítelo todo el tiempo, al despertar, mientras te arreglas y cuando quieres acopiar fuerzas. SIÉNTELO. Conviértelo en un compromiso contigo mismo. Conviértelo en TU CONTRATO. Pero no olvides que tú lo elegiste. Y entonces simplemente levántate cada mañana y SÉ TU CONTRATO. Cuando veas que estás lejos, que actuaste totalmente opuesto, para, respira, elige y vuelve a SER QUIEN TU YA ERES. Solo que por esa ocasión no lo manifestaste.

Fluirá y fluirá. Inevitablemente cambiará lo que haces y ahora sí harás esas cosas que quieres y has aplazado o descartado. Inetivablemente cambiará lo que obtienes y serás como esa persona o personaje que admiras por sus logros.

En algún momento serás MAESTRO DE TU VIDA. Te sabrás consciente. Responsable. Te verás y te aceptarás como un ser en permanente transformación.

Siguiendo el proceso para ser quien quieres ser, alcanzarás otras formas de ser que probablemente enriquecerán tu vida: serás paciente, persistente, enfocado, amoroso, comprometido, confiado, decidido. Y te sabrás muy poderoso. ¡Ahhh! ¿Qué tal todas esas ganancias al alcance de tu mano?

Solo en tí está si practicas 60 ó 86.400 veces al día, más de 31 millones de veces al año. ¿Será que después de practicar 31 millones de veces lo serás? No lo dudes. Mucho antes, con total seguridad. Enfócate. Solo hazlo una vez: la próxima vez.

CONCIENCIA:   Ser  →  Hacer  → Tener 

SABERSE UN SER EN PERMANENTE TRANSFORMACIÓN


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