Posteado por: importanciadevivir | febrero 12, 2013

Receta para Superar la Depresión

Receta para Superar la Depresión

¡SÉ RESPONSABLE!

Entiende que la depresión es simplemente una enfermedad: conocida, diagnosticada, curable. Nada más.

Es TU enfermedad y TÚ PUEDES CURARTE. Hazte cargo de tu situación. Parte de los efectos de la enfermedad es desear intensamente que otros te busquen, te atiendan y te curen. Y ver que no sucede aumenta la depresión. Suelta esta expectativa: es tu problema, tú eres quien lo está pasando mal, y maravillosamente, tú tienes el poder de salir de ahí, con o sin ayuda externa.

¡Comprométete contigo! Este es el paso más importante. Comprometerse significa hacer lo que SABES que hay que hacer, aunque una gran parte de tu ser te indique hacer otra cosa.

¿Cuándo tendrás que recordar tu compromiso? Cada vez que haya ocasión de aplicar los pasos que vienen a continuación.

¿Cómo hacer para vencer la tentación de mandar todo al diablo? Considérate a tí mismo como a un niño que se rebela contra algo que es bueno para él. Por ejemplo, un niño que no quiere ir a la escuela, o no quiere tomar una medicina. Tú, que eres mayor, eres responsable y estás a cargo, en primer lugar le das explicaciones y tratas de convencerlo. Pero si no lo logras, no cedes a su capricho, porque sabes que lo estás llevando a hacer algo que es mejor para él y su futuro.

Aplica eso contigo mismo. No es difícil. Cuando una parte de ti sepa que debe y otra no quiere, aplícate el tratamiento del niño pequeño: “Se hace lo que hay que hacer”, sin más argumentaciones. Punto. Para recordarlo, puedes llamar a esto ‘ponerte en modo robot’.

ESCRIBE …  ESCRIBE …  ESCRIBE …  ESCRIBE …  ESCRIBE …  ESCRIBE …

Los beneficios terapéuticos de la escritura son inmensos.

No importa si lo que escribes tiene sentido o no, solo escribe lo que pase por tu cabeza y sobre todo por tu corazón. Como te salga. Cuando se te ocurra.

No esperes a que estés tranquilo o de mejor ánimo. Hazlo justo cuando peor te sientas y también cuando solo estés incómodo y no sabes qué hacer con tu cuerpo, tu espacio y tu vida.

Hazlo incluso cuando estás en medio del llanto o sumido en la angustia y ansiedad más profundas.

Es buena idea conseguir un cuaderno y reservarlo para estas escrituras.

Escribir permitirá ir destapando las cosas que te hacen sentir ese dolor que solo quienes han sufrido la depresión saben cuán profundo y avasallador es.

Luego lee lo que escribiste. Y si sientes deseos, vuelve a escribir más. Sin cuidar la imagen, sin pensar cómo lucirá, sin cohibirte por vergüenza o rechazo a lo que sale.

Como resultado de este ejercicio es muy probable que hagas descubrimientos GRANDES. Como por ejemplo qué patrones de comportamiento has venido teniendo que propician que te encuentre en la situación en qué estás. O cuáles creencias en tu vida te empoderan y cuáles te destruyen.

LA RESPIRACIÓN ES TU AMIGA

Mucha atención a esto. El cerebro requiere oxígeno para funcionar. La cantidad de oxígeno que llega a tu cerebro, afecta tus procesos mentales. Lo que piensas determina tus sentimientos. Repite esta frace miles de veces, hasta que la asimiles con su asombroso significado. TUS PENSAMIENTOS DETERMINAN TUS SENTIMIENTOS. Convéncete de ello, compruébalo y comprométete a cambiar tus pensamientos como la receta mágica para cambiar tus sentimientos. Poco a poco empezará a funcionar.

Cuando provees abundante oxígeno a tus pulmones, tu estado anímico varía. Así que respira hondo, profundo, con regularidad, tomando conciencia de los pasos: inhalar — ensanchar el abdomen — inhalar otro poquito más después de que ya parecía que había llenado los pulmones — contener el aire por unos momentos — expulsar el aire vaciando a fondo los pulmones.

Cuando la tensión sea mucha, puedes exhalar por la boca con una especie de soplido.

Al inhalar piensa en cómo entra a tu organismo aire puro, oxígeno, vida, átomos de todo tu entorno que te dan energía y te renuevan. Piensa únicamente en ese aire benefactor, con agradecimiento.

Al exhalar siente cómo devuelves al entorno todas esas cosas que ya no te sirven, las que no quieres conservar, para dar espacio a vida limpia y renovada.

Piensa también en que esta respiración es un proceso de dar y devolver, de tomar y de soltar. Así es como la vida se mantiene sana y limpia de ataduras y residuos tóxicos.

Haz estos ejercicios siempre que sientas que la tristeza se acumula y se apropia de tu cuerpo. Cuando sientas que el pánico te invade. Cuando parece que no puedes resistir y te vas a derrumbar.

Si puedes sal al aire libre, a un parque o a un patio. Pero incluso si estás en el trabajo o en la casa, rodeado de personas, ve al baño y haz esos ejercicios por cinco minutos. NO PIENSES EN NADA MÁS MIENTRAS LOS HACES. Recuérdate a tí mismo: me pongo en modo robot y respiro. La respiración es mi amiga.

Trabaja para aceptar esta verdad: TÚ ESTÁS SOLO EN LA VIDA

Tu vida es tuya y de nadie más. Pero eso por sí solo, no es un problema. Lo que lo convierte en un problema es lo que tú piensas sobre eso. Lo que crees sobre eso. Y es algo que puedes modificar.

La soledad se ha convertido socialmente en un estigma pero no está escrito en el universo que estar solo sea inapropiado. Es un hecho: nadie vive tu vida, nadie siente tu alegría, nadie siente tu dolor. Puede que te acompañen, que estén cerca. Pero tus vivencias desde que naciste hasta hoy, sentir tu cuerpo, experimentar todo lo que tu sistema nervioso experimenta, lo que solo tú sabes y sientes, todo lo que pasa por tu mente y por tu cuerpo, lo que dices y lo que callas, todo eso es tuyo: tu ser, tu conciencia, tu vida.

Tu vida es tuya. La vida de los demás, es la vida de los demás.

Tu vida es tu responsabilidad y también tu posibilidad y tu derecho.

La vida de los demás es responsabilidad de ellos, y también la posibilidad y el derecho de ellos.

Deja que otros vivan su vida, la administren, la malgasten, hagan elecciones, cometan errores. Vive TU vida. Y acepta que otros vivan la de ellos. Al ritmo que ellos quieran. Acepta que los demás vivan las consecuencias de lo que elijan.

Acepta que los demás pueden asumir sus consecuencias, y aprender o no aprender de ello.

Respeta profundamente a los demás y a sus derechos y posibilidades. Es la mejor forma de amarlos, si es lo que quieres.

Deja de considerar a los demás inferiores e incapaces. Deje de considerar que tú  puedes o debes vivir la vida por ellos. Deja de ponerte en un papel de salvador de los demás, cuando en realidad no los salvas sino que les quitas la posibilidad de aprender, y crecer y vivir la vida en la forma en que, consciente o inconscientemente, elijan.

Igualmente, deja de esperar que otros vivan la vida por ti. Que hagan las elecciones que te corresponde hacer a tí. Que asuman las consecuencias de tus decisiones. Que te traten como a un niño. Que se hagan cargo de ti. Que te quiten la posibilidad de elegir y  de vivir.

Suelta el miedo a los errores. Son parte de la vida. Y podrás afrontarlos y superarlos y dejarlos pasar y aprender de ellos y olvidarlos. Puede ser más tu temor que las consecuencias reales. Practica.

Busca apoyo. Acepta apoyo

Que estés solo en la vida no significa que ignores a la gente a tu alrededor. Quizá alguien está deseando apoyarte. Acepta la ayuda. Conversa. ESCUCHA. Comparte.

Pero sobre todo, busca ayuda profesional. Un psicólogo (eso sí, sé exigente, no aceptes ayuda de psicólogos que quieren ponerte a vivir la vida según su mapa mental, moral, emocional, cutural!). También considera la posibilidad de ver a un psiquiatra que te resulte profundamente      confiable. Respeta su conocimiento y sigue las guías. Si es el caso acepta la medicina y responsablemente tómala para también responsablemente dejarla cuando corresponda. Es una parte del proceso. No lo es todo. Pero puede salvar tu vida.

Los libros también te pueden dar un soporte inmenso. Busca libros que te apoyen a creer en ti, en tu capacidad, en tus posibilidades, en tu derecho a elegir, en tu poder de hacer lo adecuadamente para ti. Leer libros que te impulsan hacia el sufrimiento, la victimización, la tristeza, la culpa, la impotencia, sería como intentar apagar el fuego con gasolina. Personalmente creo que no es inteligente hacerlo.

Abre tu mente a nuevas ideas y posibilidades. Si todo lo que crees fuese tan perfecto y efectivo no estarías viviendo lo que estás viviendo. Acepta que se requieren cambios y con humildad emprende la búsqueda, convencido de que existen y te traerán bienestar.

La arrogancia y la ceguera pueden estar entre las causas de tu situación actual.

Considera esta idea: no existe UNA FORMA en la cual la vida DEBERÍA SER vivida.

Esta posibilidad puede ser la salida más probable a todos tus problemas

Por todos lados, de mil formas distintas, se nos dice qué debería ser. Lo hacen nuestros padres, la escuela, los medios, la sociedad, la pareja y finalmente, siendo dóciles seguidores, nos lo decimos nosotros mismos.

Pero la verdad es que la vida se puede vivir de millones de formas. Y ninguna es la correcta o incorrecta.

La vida es como un tejido en donde se entrelazan miles de hilos provenientes de miles de orígenes. Tienes la posibilidad de elegir cuáles dejar y cuáles quitar. Puedes elegir el diseño, la forma, la textura, la estructura de ese tejido. Puedes decidir cambiarlo drásticamente en cualquier momento.

Abandonar la idea de que solo hay UNA forma de vivir la vida, que las cosas deberían ser de una sola forma, y que esa es LA FORMA CORRECTA, puede ser lo más liberador que te suceda en toda tu existencia.

Quizá entonces elijas lo mismo que ya has venido eligiendo. Quizá no. Pero el saber que hay miles de puertas y que tú eliges voluntaria, consciente, libre y responsablementem hará que tu vida toda se transforme profundamente en algo increíblemente distinto a la vida inmensamente disminuída y opaca prescrita por la sociedad, la cultura, la costumbre o lo que sea.

Acostúmbrate a VER las opciones. A CREER que existen y que si no las ves es porque no has mirado suficiente. Aprende a jugar a descubrir opciones. Algunas podrán ser locas, otras difíciles, algunas retantes, otras tentadoras. Aprende a descubrir que no te TOCA elegir una u otra. Sino que ejerces tu poder deliberador y ESCOJES.

Aprende a verte como forjador de tu propia vida. El juego se irá convirtiendo en PODER y el poder en CONFIANZA y la confianza en ALEGRÍA y todo revierte y enriquece las experiencias que se suceden luego.

Elije hacerlo. Ponte en ‘modo robot’.

Y sobre todo, ten paciencia contigo. Trátate como quisieras que te tratara alguien que te amara incondicionalmente.

Practica y practica. Sin detenerte. Pronto verás resurgir de tus cenizas una nueva versión de tí mismo, fortalecida, equilibrada, sana, en aceptación, delicada y fuerte al mismo tiempo.

Un versión de tí mismo que amarás. Y entonces amarás también la vida porque sí, porque la tienes, porque ya no te la quieres perder.

Disfruta el camino. Vale la pena.

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Responses

  1. […] Receta para Superar la Depresión. […]

  2. Excelente receta, mira que yo que las he vivido hay cosas tan ciertas como las que escribes, me gusto el concepto de “Modo Robot”


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